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viernes, 27 de mayo de 2011

Innovar en compras para crecer en valor estratégico

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El secretario general del Ministerio de Ciencia e Innovación, Juan Tomás Hernani, ha inaugurado el XIV Congreso de Compradores 2011, organizado pro la Asociación Española de Profesionales de Compras y Aprovisionamientos (AERCE) .

El objeto de esta nueva edición es la búsqueda de innovación en el área de compras que ayude a aumentar el valor estratégico de sus empresas, más allá de los ahorros de costes que han caracterizado su actividad en los últimos tiempos. Según los datos de AERCE, la innovación en la estrategia de estos áreas mejora el posicionamiento competitivo del 100% de las empresas que poseen una estructura de compras profesionalizada.

Para impulsar dicha innovación, AERCE ha creado una "hoja de ruta de la innovación en compras". Pero antes de llevarla a cabo, el departamento ha de tener una estrategia clara y bien definida en sintonía con las políticas corporativas de gestión de la compañía.

1- Implementación de plataformas tecnológicas
Con ellas se mejoraría el rendimiento de acciones como la facturación elecrónica o y
permitiría la apertura de procesos de selección de proveedores.

2- Incorporar sistemas de gestión de conocimiento interno
Facilitan el intercambio continuo de conocimientos entre los diferentes compradores de una misma empresa, lo que evita duplicar esfuerzos.

3- Alianzas con proveedores estratégicos
Los proveedores también pueden aportar productos o servicios nuevos que beneficien el posicionamiento de mercado de ambas compañías. Alcanzar acuerdos con algunos de ellos que permitan buscar conjuntamente la innovación puede ser la vía de crecimiento para ambas partes.

4- Acuerdos con otras compañías: las centrales de Compras
Crear o participar en centrales de compras para determinados temas puede ayudar a conseguir un posicionamiento de salida para la negociación mejor que el que se tendría de forma individual.

5- Homologación de proveedores según criterios de sostenibilidad
La concienciación en pro de la contratación de suministradores que desarrollen su actividad de forma sostenible desde un punto de vista medioambiental, ético y social, y por tanto también económico, gana peso el día a día de los compradores. Por esto se pueden desarrollar esquemas que permitan evaluar si un proveedor cumple con este tipo de requisitos en su actividad.

6- Actor global con conocimiento local
Para aprovechar las ventajas de la globalización, el comprador debe conocer las características del mercado local en el que va adquirir sus productos. Un análisis previo a través de los propios recursos, las oficinas comerciales de organismos oficiales en el extranjero o con partners locales puede ayudar en este sentido.

7- Predisposición hacia la innovación
Una premisa para poder innovar es, simplemente, estar dispuesto a hacerlo.

Fuente:CincoDias

viernes, 20 de mayo de 2011

¿Están caducadas las fechas de caducidad?

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Tiene hambre y la despensa esta prácticamente vacía. Tan sólo queda un paquete de galletas en un estante, pero trae malas noticias impresas en su envoltorio: la fecha de consumo preferente expiró tres días atrás. ¿Qué hace? ¿Se las come? ¿Las tira por temor a una intoxicación?


Por Cristina G. Lucio

Las autoridades británicas se están planteando acabar con este tipo de dudas alimentarias de un plumazo. Su intención es eliminar las distintas etiquetas que se utilizan hoy en día para indicar la vida útil de un producto y apostar por una única información que haga referencia al momento en que su consumo puede ser peligroso para la salud. La iniciativa, que de momento sólo pretende guiar a productores e intermediarios, tiene como objetivo evitar que se sigan tirando diariamente toneladas de comida en buen estado.

"Estoy consternada por la cantidad de alimentos que van a la basura cada día. Si las fechas de la etiqueta son parte del problema, entonces tendremos que hacer algo para solucionarlo", ha señalado Caroline Spelman, secretaria de Medio Ambiente de Reino Unido.

Aunque en menor medida que en el país británico, en España también existen distintas denominaciones para establecer el periodo en el que un producto puede consumirse con total seguridad. En general, se utiliza la 'fecha de caducidad' con los productos muy perecederos, como los preparados cárnicos, en los que la presencia de microorganismos puede resultar muy peligrosa tan sólo unos días después de su preparación.

En cambio, en los alimentos en los que el paso del tiempo es menos nocivo –como el caso de las galletas o los cereales– suele utilizarse la indicación 'consumir preferentemente'. "Esta etiqueta se refiere más al hecho de que, tras la fecha indicada, las propiedades nutricionales y organolépticas de ese alimento no son las mismas. Puede perder sabor, textura, color... pero no hay un peligro inminente de seguridad alimentaria siempre que se cumplan las condiciones de conservación", explica Emilio Martínez de Victoria, director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Granada.

Plazos

En principio, son los fabricantes quienes establecen los plazos de caducidad, siguiendo unas indicaciones generales que marca la ley.

Según un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) hace unos años, la vida máxima que generalmente se establece, por ejemplo, para un yogur –desde su elaboración y siempre que se conserve debidamente en el frigorífico– ronda los 28 días. La pasta fresca puede sobrevivir tres semanas si está adecuadamente refrigerada, mientras que, en el caso de las galletas, su viabilidad suele ser mayor a los seis meses.

Si la vida del producto es menor a tres meses, debe aparecer el día, mes y año en que dejará de ser apto. Si el periodo está comprendido entre los tres y los 18 meses, basta con indicar el mes y el año y, finalmente, si se superan los 18 meses, simplemente hay que hacer referencia al año a partir del cual su consumo no se recomienda.

Algunos productos, como las bebidas alcohólicas de más de 10 grados o el vinagre, están exentos de la obligación de indicar su fecha de caducidad ya que, en general, se considera que consumirlos mucho tiempo después de su elaboración no entraña riesgos para el organismo humano.

Para Ileana Izverniceanu, portavoz de la OCU, la coexistencia de las dos indicaciones de tiempo de utilización de los alimentos no tiene por qué suponer un problema. "Lo que hay que conseguir es que la gente aprenda a interpretarlas, que sepa que comer una magdalena pasada de fecha dos días no le provocará una intoxicación", señala.

En su opinión, sí sería necesario establecer claramente, y por normativa legal, qué productos deben utilizar la fecha de caducidad y cuáles el consumo preferente ya que, en algunos casos, esto queda a elección del fabricante. "El próximo reglamento de información al consumidor, que se está debatiendo en Europa, debería regularlo", concluye.

Fuente: El Mundo

viernes, 13 de mayo de 2011

Orden y limpieza en el puesto de trabajo: las 5 S




El orden y la limpieza en el puesto de trabajo son fundamentales cuando se busca la eficacia operativa. Si están presentes el desorden, la suciedad u otros elementos innecesarios, las ineficiencias afloran en los procesos en forma de pérdidas de tiempos, retrasos, desperfectos e incluso riesgo de accidentes. Hay que eliminar todas estas interferencias que provocan estos problemas, para evitar lo anterior, y también si se quiere mantener un determinado nivel de calidad.

Para lograrlo, se puede implantar un programa de orden y limpieza, que no se trata de una aplicación informática, sino de una metodología de trabajo que permite eliminar el despilfarro provocado por el desorden y la suciedad. La más conocida de todas es la metodología de las 5 S, heredada de Toyota, que contempla cinco puntos clave en los que cualquiera debe fijarse para mantener un puesto de trabajo en perfecto estado. Veamos cada uno de los cinco puntos por separado:


Seiri: Separar elementos innecesarios

La primera “S”, se traduce del japonés como separar elementos innecesarios. Para ello, hay que identificar en el puesto de trabajo los elementos necesarios y, una vez hecho,  separarlos de los innecesarios, eliminando todos aquellos que no sean imprescindibles. Papeles, herramientas que no se usan habitualmente,… cualquier cosa que no se usa, debe ser eliminada del puesto, dejando sólo lo imprescindible para la ejecución de las tareas.

Seiton: Situar elementos necesarios

La segunda “S” promueve que, una vez que se tienen los elementos necesarios en el puesto y se han filtrado los innecesarios, llega la hora de situarlos de forma ordenada e identificada. Para lograrlo, hay que decidir la ubicación de cada elemento (lo más cerca del lugar donde se va a usar cada uno); poner los medios para posicionar cada uno (muebles, estanterías, tarimas,…); señalizar el lugar asignado para cada elemento (es muy típico ver los cuadros de herramientas con la silueta de cada una); marcar en la herramienta el lugar que le corresponde (en determinado cajón, estantería,…); revisar el sistema y evitar que quede algo innecesario dentro y algo necesario fuera. Cuanto más visual sea el sistema, más fácil será seguirlo para las personas que trabajen en el puesto.

Seiso: Suprimir suciedad

La tercera “S” invita a mantener ordenado y limpio el puesto de trabajo y las herramientas, lo que favorece el ambiente de trabajo y ayuda a reducir los defectos, accidentes y a mantener un nivel de calidad. Esto es como aquellos que se suele decir que “lo mejor para no limpiar, es no manchar”. Tal cual.

Seiketsu: Señalizar anomalías

La cuarta “S” propugna evitar la suciedad y el desorden mediante la estandarización, la formación del personal y una gestión visual y la mejora de las operaciones de orden y limpieza. Marcar elementos que fallan, solucionar las averías, pintar zonas de trabajo,… son algunos ejemplos de detección de anomalías, es decir, elementos que no funcionan como deberían.

Shitsuke: Seguir mejorando

La quinta “S” propone la mejora continua del sistema, tan típica en las metodología de trabajo de Toyota. Al final, se trata de aplicar el ciclo anterior una y otra vez para ir afinando cada vez más y no parar nunca de trabajar en esta faceta. Siempre se puede mejorar porque, con el paso del tiempo, van surgiendo nuevos condicionantes o necesidades a los que hay que dar solución.

Esta metodología se puede implantar en cualquier organización, industrial o de servicios. Para ello, debe enfocarse como un proyecto en sí mismo. Si se quiere tener éxito, el apoyo desde la dirección de la empresa debe ser total y es muy bueno que ésta predique con el ejemplo y haga un seguimiento del mismo. También es necesaria la motivación del personal con el proyecto, ayudándoles a comprender las ventajas y a incorporar disciplina y hábito, así como un líder para coordinar las acciones de orden y limpieza que se vayan a llevar a cabo, a “pie de máquina”, y para poder mantenerlo a lo largo del tiempo, evitando caer en la dejadez y controlando que se siguen las pautas anteriormente marcadas, en las 5 “S”.

Fuente: Blog de Sage

viernes, 6 de mayo de 2011

Caso Dell. Video de sus instalaciones de ensamblaje y distribución.

El caso Dell es siempre uno de los casos de estudio de  casi todos los masters de supply chain, siendo un claro ejemplo de como teniendo una logistica lo más rápida, eficiente y ligera (Sin apenas inventarios) se puede ganar cuota de mercado y desbancar a las "grandes"  compañias (IBM, HP...). Pero, ¿Habeis visto como funciona Dell por dentro? Con este video os quedará un poco más claro.